Analizamos la situación de los tatuajes y su aceptación en el entorno laboral

El entorno laboral, ¿vetado a los tatoos?

Médicos, enfermeras, policías, profesores, periodistas, políticos… No hay colectivo laboral en que no encontremos a alguien con tatuajes.

¿Por qué sigue pareciéndonos entonces que hacernos un tatuaje en algún lugar visible de nuestro cuerpo puede cerrarnos ciertas puertas en el entorno laboral ¿Por qué aceptamos sin problemas y hasta con agrado cualquier tendencia en moda y complementos por extraña que esta sea y en ciertos sectores cuesta aceptar que alguien quiera hacerse un tatuaje?

Por suerte, los tiempos están cambiando aunque no a la misma velocidad que las prácticas sociales. Te contamos qué dice la ley acerca de la discriminación en el entorno laboral por llevar tatuajes y cuáles son los mejores lugares para hacerte tatuajes si quieres evitar cualquier tipo de inconveniente.

La legislación en materia de discriminación en el entorno laboral

Aunque no hay en el articulado español ningún ejemplo que hable claramente de los tatuajes, si hablan de conceptos como “discriminación” o “igualdad” que podemos emplear al hablar de la discriminación laboral por llevar tatuajes.

El artículo 14 de nuestra Constitución garantiza, al menos sobre el papel, que “los españoles son iguales ante la lay, sin que pueda prevalecer discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Mientras, en el Estatuto de Trabajadoras, en el artículo 4 de la sección Derechos laborales se menciona que “Los trabajadores tienen como derechos básicos los de: no ser discriminados directa o indirectamente para el empleo, o una vez empleados, por razones de sexo, estado civil, edad dentro de los lómites marcados por la ley, origen racial o étnico, condición social, religión o convicciones, ideas políticas, orientación sexual, afiliación o no a un sindicato, así como por razón de lengua dentro del Estado español”.

Dos artículos con el suficiente peso como para que pudiéramos asegurar que llevar tatuajes o piercings no suponen discriminación profesional. Sin embargo, la realidad muestra que esto no es así. Aunque desde los sindicatos se insiste en que no hay denuncias por casos de discriminación por llevar tatuajes, sí hay determinados sectores donde no están bien vistos. Por ejemplo, la Policía Nacional los permite siempre que no afecten “al decoro de llevar el uniforme” y la Guardia Civil “si no son ostentosos, demasiado visibles y no van en contra de los valores y la imagen del cuerpo”, unos adjetivos difíciles de precisar. AENA indica claramente entre sus requisitos para aspirar a un puesto de azafata que se requiere buena presencia, sin tatuajes visibles ni piercings, constitución normal y llevar el pelo recogido sin teñir con colores exóticos. ¿Sorprendido?

¿Qué puedo hacer si me rechazan por llevar tatuajes?

Si acudes a una entrevista de trabajo y crees que tus tatuajes pueden ser un problema para optar a él, puedes cubrirlo dependiendo de la zona en que se encuentren: mangas para tapar los de los brazos, un pañuelo si están en el cuello, maquillaje… En cualquier caso debes tener en cuenta que si lograr el puesto es posible que no puedas taparlo cada día. Valora si el puesto merece la pena y el esfuerzo está justificado.

Si te sientes discriminado por llevar tatuajes siempre puedes acudir a un sindicato o un abogado laboralista y denunciar el caso.

Los mejores lugares para “ocultar” tatuajes

De la mitad del torso hasta el inicio de los muslos, esos son los lugares que más fácilmente quedan ocultos con la ropa que solemos llevar en el entorno laboral. Si te preocupa que puedan verse, escoge zonas de la espalda o el abdomen, de los pies si no eres fan de las sandalias… Eso sí, debes tener en cuenta todas las estaciones del año, los cambios en el tipo de vestuario y la diferente longitud de algunas prendas.

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