¡Por fin lo has hecho! Después de mucho tiempo dando vueltas a la idea, buscando el diseño perfecto y consultando las redes sociales de un montón de estudios, has dado el gran paso y te has hecho tu primer tatuaje. Ahora toda cuidarlo como es debido para evitar infecciones y que cicatrice a la perfección. No pierdas detalle de lo que te contamos en este artículo porque con él aprenderás todo lo que necesitas para curar un tatuaje recién hecho.

El proceso de curación de un tatuaje

Un tatuaje no deja de ser una herida abierta sobre tu piel que necesitará un tiempo para cicatrizar y que puede sangrar, enrojecerse, molestar… Aunque el tatuador del estudio te indicará cómo va a transcurrir todo el proceso, podemos establecer algunas diferencias según los días que hayan pasado desde que te hiciste el tatuaje.

La fase inicial. 1-3 días

La inflamación es un síntoma frecuente en las primeras 48 horas después del tatuado, sobre todo si el diseño es grande. Además, puedes notar piel hinchada, rojez, textura rugosa y tener la zona especialmente sensible.

La fase ‘costra’. 3-7 días

En torno a tres días después de hacerte el tatuaje puedes empezar a ver que ya costra, una costra algo distinta a la de las heridas convencionales, blanda gracias a la hidratación constante que aplicas a tu tatuaje. Ten mucho cuidado, no te la arranques y evita que se desprenda si va a estar en contacto con la ropa o cualquier otro tejido, lo que podría poner en riesgo el resultado final. Tampoco te extrañes si las costras desprenden una especie de babilla, forma parte del proceso de curación. Aunque puedes notar algo de sensibilidad en la zona, la inflamación y la rojez deberían haber desaparecido.

La fase del picor. A partir del día 7

Si hemos curado bien nuestro tatuaje, lavándolo e hidratándolo como nos han indicado en el estudio, una semana después de hacérnoslo empezaremos a notar picor en la zona ya que la piel está empezando a regenerarse y el vello que nos rasuraron también busca su camino. Es fundamental que no te rasques pues nuestras manos son un foco de bacterias que pueden infectar el diseño. Lavado frecuente e hidratación seguirán siendo tus aliados.

La fase final. A partir de 15-20 días

Dependiendo del tamaño de tu tatuaje y de lo riguroso que hayas sido con sus cuidados, entre dos y tres semanas después de hacértelo todos los síntomas molestos asociados a él (hinchazón, rojez, costras, picor…) deberían haber desaparecido. Es posible que no notes la piel tan tersa y suave como habituabas; continúa hidratanto la zona para que recupere la normalidad.

Cuánto tarda en cicatrizar un tatuaje

¿No te pasaba de pequeño que mientras las heridas de tus rodillas tardaban en cicatrizar un montón las de tu hermano o compañero de mesa desaparecían casi por arte de magia o al revés? ¡Pues lo mismo pasa con los tatuajes! El tiempo necesario para curarlo dependerá mucho de tu cuerpo, su ritmo de regeneración de los tejidos y de los cuidados que apliques al diseño. En un tatuaje pequeño y siendo estricto con el lavado e hidratación de la zona, podría estar perfecto en entre 10 y 15 días; si el diseño es más grande necesitarás entre 2 y 3 semanas. Eso sí, si notas muchas molestias en la zona, ves que la herida supura, tiene mal olor o sangra, consulta con tu médico porque podría haberse infectado y requerir algún tratamiento adicional.

Qué productos usar para cuidar tu tatuaje

Para curar un tatuaje recién hecho, además de tiempo y paciencia, necesitarás contar con productos de primera calidad. Asegúrate de contar al menos con estos.
  1. Jabón neutro. Lo usarás durante varios días para lavar tu tatuaje al menos dos veces al día, siempre con movimientos circulares muy suaves.
  2. Papel para secar. Cuando laves tu tatuaje es importante que lo seques muy bien y evites el empleo de toallas, que pueden concentrar bacterias y cuyas fibras textiles pueden desprenderse y quedar retenidas en el tatuaje. Es mejor hacerlo con gasas estériles o con papel higiénico o de cocina. Seca sin arrastrar y asegúrate de que no quedan restos del papel en la piel.
  3. Pomada cicatrizante. La aplicarás cada vez que te laves el tatuaje y sus componentes ayudarán tanto a cicatrizar la zona como a mantenerla hidratada para que cure antes.
  4. Film transparente. Los primeros días tu tatuaje tendrá que estar tapado para garantizar que la zona no se infecta. Consulta con tu tatuador cuántos días debes protegerlo pues dependerá del tamaño y de la capacidad de tu piel para regenerarse.
  5. Apósito curativo. Algunos estudios de tatuaje, como Ink Sweet, sustituye cuando es posible y siempre que tú quieras, el film transparente por el empleo de un apósito curativo que tiene como ventaja principal que ayuda a cicatrizar el tatuaje sin necesidad de aplicar tantos cuidados. Basta con colocar uno al salir del estudio, retirarlo a las 24 horas, limpiarlo como con cualquier otro diseño, colocar un segundo apósito y repetir la operación 48 horas después. Cuando coloques el tercer apósito deberás esperar 3 días para retirarlo y tu diseño estará cicatrizado y listo para lucirlo.
  6. Pomada antibiótica. No es necesario ni recomendable que la apliques por sistema en tu tatuaje. Si lo cuidas como es debido, lavándolo al menos dos veces al día, aplicando pomada cicatrizante y protegiéndolo con film, tu tatuaje no tiene por qué infectarse. La pomada antibiótica tiene que ser prescrita siempre por un médico y se aplicará con los criterios que él te indique.

Cómo no cuidar un tatuaje de forma casera

Aceite de oliva, aloe vera, aceite de rosa de mosqueta, de almendras dulces… Muchos son los “productos” a los que se alaba por sus propiedades curativas y regeneradoras de la piel. Y aunque no dudamos del poder cicatrizante de la rosa de mosqueta o calmante del aloe vera, desde Ink Sweet no recomendamos el empleo de este tipo de productos para curar un tatuaje recién hecho. De hecho, el aceite de rosa de mosqueta en combinación con el sol puede hacer que aparezcan manchas en tu tatuaje y el aloe vera, por la textura gelatinosa puede dejar restos en el tatuaje y causar infecciones. Sigue estrictamente las recomendaciones de tu tatuador para evitar cualquier clase de problema.

Qué no hacer para curar bien tu tatuaje

Las infecciones y los arañazos en la zona tatuada son los grandes enemigos del proceso de cicatrización para curar un tatuaje recién hecho. Evitar estas prácticas os ayudará a evitar este tipo de problemas:
  1. Rascar la zona. Como ocurre con cualquier otra herida, el tatuaje pasa por una fase en que la piel empieza a regenerarse y causa tirantez y picor. Rascarse es una tentación demasiado fuerte pero que debes evitar a toda costa. Las manos acumulan un montón de bacterias, especialmente en las uñas. Rascarte puede hacer que esas bacterias se introduzcan en la herida y se infecte.
  2. Exfoliarte. La exfoliación ayuda a eliminar células muertas e impurezas de la piel. Aunque la facial es la más frecuente, también hay gente que aplica esta técnica sobre todo el cuerpo. Si acabas de tatuarte es mejor que lo evites hasta que la zona haya cicatrizado por completo. Tanto la esponja como el producto que se usa para la exfolación contiene micropartículas abrasivas que podrían arañar la zona y convertirse en una puerta abierta a la infección.
  3. Depilarte. La cuchilla y la crema depilatoria deben evitarse durante el primer mes tras tatuarse. En el caso de la depilación con láser, la cera y la maquinilla eléctrica se recomienda esperar de 8 a 12 semanas.
  4. La playa y la piscina. El salitre causará dolor sobre tu piel y el cloro de la piscina contiene agentes antibacterianos que irritan la piel, más sensibilizada de lo habitual por el tatuaje. Espera hasta que cicatrice bien para bañarte y evita también los spas, saunas y balnearios.
  5. El sol. Las dos primeras semanas tras la sesión deberías evitar tomar el sol a toda costa. Después debes aplicar crema de protección solar incluso para ir de paseo, sobre todo en los meses de verano. Usa una protección de al menos un 30 FPS y aplícala entre 20 y 30 minutos antes de que vaya a darte el sol para dar tiempo a que la crema se absorba y proteja mejor tu piel.
  6. El deporte. El sudor puede infectar la piel y el estiramiento de los músculos mientras entrenas también puede afectar a tu tatuaje. Aplaza el ejercicio al menos 15 días.
  7. Usar ropa ajustada. Los tejidos colocados sobre un tatuaje impiden que este respire y dificulta el proceso de cicatrización. Usa prendas holgadas los primeros días.
  8. Dormir sobre tu tatuaje. Según la zona y el tamaño de tu tatuaje puede resultar complicado no dormir sobre la zona pero conviene evitarlo al menos los cinco primeros días.

Cómo hidratar un tatuaje correctamente

La higiene y una correcta hidratación de la zona son fundamentales para curar un tatuaje recién hecho. Mantener la piel sobre la que se ha tatuado con un nivel óptimo de hidratación ayuda a que la zona cicatrice mejor y mantiene los colores mucho más vivos. Después de limpiarlo correctamente con agua y jabón neutro y secarlo de forma muy cuidadosa conviene que apliques una fina capa de la crema cicatrizante o hidratante que te hayan recomendado en el estudio donde te lo has hecho. No creas que por dar una capa más generosa de la crema tu tatuaje cicatrizará antes o mejor. No es necesariamente así y de hecho puedes causar una sobrehidratación de la zona de la que te hablamos más adelante. Debes seguir aplicando esos lavados y cremas hasta que el tatuaje esté completamente curado. Después puedes hidratarlo con la misma crema que uses en el resto del cuerpo.

¿Es posible sobrehidratar un tatuaje?

Claro que sí, es posible, frecuente y perjudicial para una correcta cicatrización del tatuaje. Ten en cuenta que aplicar una capa gruesa de crema impedirá que la piel respire correctamente, causará irritación y exceso de humedad en la zona, los poros se obstruirán y se retrasará el proceso de cicatrización. Podrás reconocer este problema porque la zona suele presentar granitos blancos y porque la piel puede estar ligeramente arrugada y reblandecida, como si la herida hubiera macerado. No te preocupes, este es un problema mucho más fácil de solucionar que una infección. Bastará con que dejes de aplicar tanta cantidad de crema o que reduzcas el número de veces que lavas e hidratas el diseño y en unos días habrás logrado corregir la situación.

Cómo se cura un tatuaje a color

Una duda frecuente que nos plantean nuestros clientes es si un tatuaje a color necesita cuidados especiales. Parece lógico pensar que al llevar más tintas va a requerir más cuidados, pero no es así.  Los diseños a color siguen exactamente el mismo proceso de cicatrización que uno en blanco y negro y no tendrás que tomar ninguna medida especial. Sé riguroso con la higiene e hidratación de la zona y muy pronto podrás lucir un tatuaje curado y lleno de vida gracias a su particular colorido.

Cómo curar un tatuaje con granos

Los granos, como el picor, la hinchazón prolongada o el mal olor son signos de que algo no va bien con tu tatuaje y de que podrías tener una infección en la zona.  Si observas granitos en el tuyo, además de consultar con tu tatuador para que te confirme si es normal o no, deberías acudir a tu médico para que valore la lesión. Si confirma que tienes una lesión te pautará un tratamiento antibiótico, puede que solo con una pomada o también con medicación oral, y te pedirá que seas más riguroso con las medidas de desinfección y limpieza. Recuerda siempre eso de “más vale prevenir que curar” y pon medios para que la zona no se infecte. 

Cómo curar un tatuaje en verano

Aunque el verano no es la mejor época del año para hacerse un tatuaje (el sol, el salitre del mar, el cloro de la piscina y el sudor obligan a tener mucho cuidado con la zona), no son pocos los clientes que quieren aprovechar esos días para tatuarse. Los cuidados a aplicar a un tatuaje recién hecho en verano son los mismos que si te lo haces en el resto de estaciones: limpieza e hidratación, pero sí debes ser mucho más cuidadoso con estas atenciones. Si sudas, deberás limpiarlo más veces al día para que la zona esté aireada y no proliferen las bacterias. Además, conviene que lleves ropa holgada sobre la zona para que esta no presione el diseño y sude aún más.  Si tienes pensado salir de vacaciones, es mejor que evites los baños tanto en el mar como en la piscina entre un mes y un mes y medio después de hacerte el tatuaje y, por supuesto, nada de tomar el sol; aplica protección máxima sobre la zona cada dos horas aproximadamente y colócate a la sombra siempre que puedas.

Cómo cuidar un tatuaje según la parte del cuerpo en que esté

Si bien es cierto que no todas las partes del cuerpo son igual de sensibles y causan el mismo dolor a la hora de hacerse un tatuaje, cuando hablamos del proceso de cicatrización de un tatuaje recién hecho los cuidados a aplicar son prácticamente iguales nos tatuemos donde nos tatuemos.  Pero como ya sabes, siempre hay excepciones que confirman la regla y en el caso del cuidado del tatuaje esas excepciones son los labios y las cejas, dos zonas que por sus características requieren una protección diferente.  En el caso del labio, si te decides a tatuarte en la zona interior del mismo deberás extremar la higiene bucal pues, aunque es una parte que cicatriza muy rápido, en la boca proliferan muchos gérmenes que podrían entrar en contacto con nuestro tatuaje y que conviene mantener a raya. En algunos estudios se recomienda colocar una servilleta doblada debajo de la lengua y en las mejillas para mantener la zona de los labios seca mientras duermes. Consulta a tu tatuador para saber qué te recomienda él.  En cuanto a las cejas, más que aplicar un cuidado especial lo más importante es que evitemos cualquier tipo de maquillaje en la zona. Durante unos días deberás olvidarte de la sombra de ojos, el lápìz delineador o la máscara de pestañas. Lávalas con agua y jabón tantas veces como te indique en el estudio y aplica una crema que contenga vitamina A y D para evitar la sequedad de la zona. ¡E intenta no tocarte los ojos, pues podrías rozar las cejas sin querer! Además de estas dos zonas especialmente sensibles, los clientes que se hacen grandes tatuajes en la espalda suelen referir mayor sensación de sensibilidad y picor, motivados por el roce de la ropa, por el grosor de la piel en esta zona y, en parte, por la dificultad para hidratarla correctamente. Pide ayuda y que alguien te aplique crema tantas veces como necesites para evitar estas molestias. Por lo demás, tus tatuajes requerirán los mismos cuidados y cicatrizarán igual los hagas donde los hagas. Para más información:

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