El repaso de un tatuaje


Analizamos las causas para hacer un repaso de un tatuaje

Una mala cicatrización, una supuración excesiva de tinta, el empleo de tintas de mala calidad o el paso del tiempo pueden hacer que los diseños pierdan intensidad, los colores no se muestren con la misma viveza y el dibujo sea hasta difícil de descifrar y sea necesario el repaso de un tatuaje.
Esta es una técnica relativamente frecuente y que podemos efectuar en prácticamente todos los diseños. Lo importante es que siempre busquemos un buen profesional y un buen estudio de tatuajes donde nos aseguremos de que van a usar las mejores tintas y técnicas para que el resultado sea óptimo y aguante en perfecto estado el mayor tiempo posible.

Las causas para hacer un repaso de un tatuaje

1. Una mala cicatrización. Seguir las recomendaciones de tu tatuador es la mejor garantía para conseguir una correcta cicatrización del mismo. En algunos casos, muy esporádicos, el proceso de curación falla y es necesario hacer una sesión de repaso para que sea vea correctamente.
2. Un exceso de supuración de la tinta. En determinadas personas y zonas del cuerpo puede ocurrir que nuestro cuerpo supure un exceso de tinta tras la aplicación del tatuaje. No te preocupes si notas una pequeña supuración de tinta, es algo muy frecuente y completamente normal. Hay un problema cuando esa supuración es excesiva porque el tatuaje va a ir perdiendo color poco a poco.
3. El paso del tiempo. El paso del tiempo y el incorrecto cuidado del tatuaje, con un defecto de hidratación de la piel, hace que la tinta vaya difuminándose poco a poco bajo nuestra piel y nuestro tatuaje aparezca sin color y estropeado. Si el deterioro va aumentando y el tatuaje no se repasa es posible que incluso sea necesario hacerlo de nuevo por completo.
4. Las materias primas y el estudio de tatuajes. Usar unas buenas tintas y elegir un tatuador con experiencia y a la última en técnicas y necesidades de un tatuaje es una garantía para que se mantenga en buen estado.

Cómo transcurre el repaso de un tatuaje

Es importante que distingas una sesión de repaso de un tatuaje de un cover up. El cover up se basa en cubrir un tatuaje antiguo y crear uno nuevo sobre él, bien porque queremos taparlo o bien porque ha perdido intensidad y preferimos hacer un diseño nuevo. En una sesión de repaso el tatuador se centrará en aquellas zonas que necesitan una dosis extra de tinta. Puede ocurrir que solo trabaje las líneas que delimitan los distintos espacios de tu tatuaje, los fondos si se trata de un tatuaje estilo acuarela, que son muy sensibles al paso del tiempo, o algunos colores claros como los azules cielos o los amarillos, que son los que antes se pierden.
En cualquier caso es tu tatuador el que analizará desde una perspectiva profesional las partes que deben repasarse.
El proceso de cicatrización será el mismo que en el caso de un tatuaje.

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