Innovación y tradición se dan la mano en un tatuaje neotradicional, un estilo que se caracteriza por unir a la perfección elementos del old school con las aportaciones más interesantes del new school. El neotradi, como todos los estilos de tatuajes, necesita unos rigurosos cuidados posteriores para asegurarnos de que nuestra herida cicatriza correctamente, sin infecciones y que el diseño se mantiene perfecto el mayor tiempo posible. Sigue leyendo porque te contamos con todo detalle cómo deberás cuidar tu tatuaje neotradicional para evitar toda clase de problemas.

Cuestiones básicas

La higiene y la hidratación son los dos pilares fundamentales sobre los que se asientan los cuidados básicos de un tatuaje en los días posteriores a su realización.
  • Siempre que laves tu tatuaje debes hacerlo con agua tibia y jabón neutro, aplicando un suave masaje con movimientos circulares en la zona, sin apretar demasiado porque la piel puede estar sensible.
  • Sécalo siempre con gasas estériles muy suaves dando pequeños toquecitos, sin arrastar. Evita las toallas pues las fibras podrían molestarte.
  • Evita el roce con la ropa, cinturones o joyas durante los 10-15 primeros días. Si no puedes evitarlo, coloca siempre un plástico protector para que el diseño no se lastime.
  • El sol es uno de los enemigos más peligrosos de un tatuaje durante el periodo de cicatrización. No deberías tomarlo hasta que la zona esté bien curada y después siempre has de dar crema UV 50+ sobre tu tatuaje. Evita también los baños en la playa y la piscina hasta que esté completamente cicatrizado.
  • Un tatuaje no deja de ser una herida sobre tu piel a la que le puede salir costras. ¡No te las arranques! Con los cuidados adecuados se irán desprendiendo por sí solas y pronto dejarán paso a piel sana. Además, en los primeros días puedes notar algo de picor en la zona. No te rasques. Si el picor es intenso puedes soplar sobre la zona para aliviarlo. Si se mantiene, acude a tu tatuador para que compruebe que la zona no está infectada.
Teniendo esto claro, te contamos los dos tipos de cuidados que se aplican sobre un tatuaje.

El método tradicional

El plástico protector y la crema han sido el método más usado durante años por su sencillez y su eficacia. Cuando el tatuador termina una sesión coloca un film transparente sobre la zona tatuada que ayuda a que la sangre coagule. Retíralo unas tres horas después y lávalo como te hemos indicado al inicio del post. Cuando esté seco, date una capa generosa de crema cicatrizante (Bepanthol o la que te recomienden en tu estudio) y vuelve a cubrirlo con plástico. Este proceso debe hacerse al menos dos veces al día hasta que la zona esté bien cicatrizada. Después bastará con aplicar la crema hidratante que uses en el resto del cuerpo para mantener la piel sana y el diseño perfecto.

El método más innovador

El sector de los tatuajes está en constante proceso de evolución para encontrar mejores materiales y técnicas. Los apósitos curativos son una de esas mejoras que facilitan muchísimo el proceso de cicatrización. Al finalizar la sesión, el tatuador colocará un apósito cicatrizante sobre el diseño. No tendrás que levantarlo hasta 24 horas después. Lávalo con agua tibia y jabón, sécalo bien y coloca el segundo apósito. Este deberás levantarlo dos días más tarde, lo lavarás, secarás y colocarás el tercer apósito. 72 horas después podrás retirarlo y contemplar tu tatuaje completamente cicatrizado. ¡Así de fácil! ¡Ya estás preparado para cuidar tu tatuaje neotradicional y que luzca perfecto!

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